21 may. 2010

Qué hacer si vomita una toma de medicamento

Pregunta muy frecuente que nos dirigen los cuidadores.
Si el paciente vomita una dosis de jarabe, o una pastilla (comprimido, cápsula...) hemos de proceder según lo que veamos que ha expulsado. Si no se conoce lo que vomitó, atenderemos al tiempo transcurrido desde que se le administró la dosis.
Lógicamente, si le sobreviene un vómito inmediatamente después de recibir la dosis de jarabe o pastillas, habrá que esperar un rato antes de volver a darla. O recurrir a otra vía (rectal o parenteral, según la importancia del efecto pretendido).
Pero si ya hubiera pasado un tiempo -digamos más de media hora- no habrá que darla de nuevo; no obstante, se podría adelantar la siguiente dosis (en vez de a las 8 horas darla a las 5 ó 6) con objeto de cerrar "un posible hueco sin demasiada medicina en el cuerpo".

Cuando la dosis se administra cada 24 horas (una vez al día) hemos de estar más seguros de que el contenido le ha ingresado bien en el cuerpo. Se puede explorar el material vomitado y, si se apreciase la dosis entera (por el aspecto y color), entonces repetir de nuevo, pasado un rato (15 ó 20 minutos). En caso de que la volviese a vomitar, esperar una hora o más de reposo antes de ofrecerla otra vez.
Intentando resumir, con las reservas que toda síntesis conlleva y teniendo en cuenta que la velocidad del vaciamiento gástrico (relacionado con el tránsito intestinal y la rapidez de absorción) es muy variable, nos atrevemos a decir:

Repetición de la dosis oral si el paciente vomita.

Si han pasado menos de 15 minutos: Ofrecer la dosis de nuevo, entera.

Si han pasado entre 16 y 30 minutos: Repetir la mitad de la dosis, sea jarabe o comprimido.

Si han pasado entre 30 y 60 minutos: No repetir, pero intentar adelantar la siguiente dosis (si era a las 8 horas, ofrecerla entre 4 y 6 h.   Si fuese cada 12 horas, adelantar 4 ó 6 h; y si era cada 24 h. adelantar 12 horas (es decir, en vez de dar en el desayuno del día siguiente, darla a la noche, y ya continuar cada noche.)

Si ha pasado más de una hora, se considera que el medicamento ha transitado ya por el estómago y está siendo asimilada por el intestino; por tanto no hay que repetir. Pero habrá que estar atentos, sobre todo en caso de antitérmicos, por si hubiese que adelantar la siguiente toma.
Para que no vomite el medicamento, lo mejor es darlo antes de la comida, con el líquido que más le guste (zumo, refresco... pero no con leche).

Desgraciadamente, por vía rectal no  están disponibles muchos medicamentos. 
(Sí hay supositorios para la fiebre y el dolor, como el paracetamol, el metamizol y ciertos antiinflamatorios). También hay antitusígenos, para la tos... 

Pero no se dispone de antibióticos eficaces por vía rectal. Estos, en caso de ser necesarios y no estar posibilitada la vía oral, se deberán administrar por vía parenteral (intramuscular im. o intravenoso iv.)

Por suerte, la mayoría de los pacientes, en cuanto se controla la fiebre (a veces con supositorios) ya están en condiciones de aceptar el medicamento por vía oral. Ya toleran.

Por tanto, no hay que alarmarse, esperar un poco bajo la observación del cuidador, y proceder como hemos explicado.