30 jun. 2010

Cuando la boca escuece y no quieren comer (Aftas)

En caso de estomatitis aftosa (úlceras o llagas en la boca, llamadas aftas) los niños rechazan muchos alimentos.
Esto es un problema, porque las molestias pueden llegar a durar hasta dos semanas (lo normal es de 6 a 10 días) y pueden hacerle perder peso.

Es tales casos, además de calmar el dolor con alguna de las variadas (y poco eficaces) soluciones farmacológicas, lo mejor es un analgésico general. Un ibuprofeno por vía oral, por ejemplo.
Las comidas aconsejables no deben ser muy fuertes de sabor; ni ácidas ni picantes ni saladas ni muy calientes, porque escocerían más la boca.

Una solución que da buen resultado es el batido de leche con yema de huevo (ponche también llamado).

Para lactantes mayores de 7-8 meses no alérgicos al huevo y niños de todas las edades.



Con la yema cruda de un huevo (sin la clara), un poco de azúcar o un poco de cacao en polvo (de los de toda la vida que se compran en botes) se puede hacer un batido que el niño aceptará, sobre todo si se acostumbra a dar de vez en cuando, no sólo cuando está malito/a.
Este alimento, tan energético también sirve para cuando los lactantes y niños pequeños vuelven muy cansados o dormidos (de un viaje, de noche sin haber cenado) y no hay manera de hacerles comer.
El ponche de yema (sin la clara, por supuesto, que puede resultar alergénica) no sólo le alimentará sino que le ayudará a superar la infección. Al menos uno al día, hasta que mejore. Y no pasa nada con el colesterol, hombre, ¿no hemos quedado en que el niño perdió el apetito y apenas está comiendo con las ulceritas? Pues alimentarlo con la leche fresquita, la yema y el Colacao... ¡Uy, uy! se me coló la publicidad, que me perdonen los del Nesquik, que tanto monta...

El aporte de vitaminas, proteínas y minerales es sensacional. Y más natural no cabe. Estos biberones, les aseguro, han mejorado muchas vidas.