29 nov. 2010

SARAMPIÓN: Brote en Granada

La aparición de un brote de Sarampión en el Albaicín de Granada está motivando un adelanto en la introducción de la vacuna Triple Vírica (que contiene Sarampión, Rubeola y Parotiditis).

CONDUCTA A SEGUIR con la vacuna del sarampión, SEGUN LA EDAD:

Si tiene menos de 6 meses:
No hay que hacer nada nuevo. Deben bastarle los anticuerpos de la madre.
Pero debe consultar si ha estado en contacto con algún paciente diagnosticado de sarampión (sería raro que lo pasase, pero hay que estar prevenido)


Si tiene entre 6 y 12 meses:
Hay que poner la primera dosis (Es una novedad)
Acuda al centro de salud, y el personal de enfermería la pondrá, sin que sea imprescindible la prescripción del pediatra.

Posteriormente habrá que administrarla a los 15 meses y el recuerdo a los 3 años.
Si tiene entre 12 y 15 meses:
Se ha de poner por primera vez, y luego solo habrá que revacunar a los 3 años.

Si tiene más de 15 meses:
...Y ya ha sido vacunado alguna vez de sarampión,
Solo le quedará por poner la de los 3 años.

Si tiene más de tres años:
Solo hay que poner el recuerdo (si no lo tuviera de los 15 meses)
Si no se ha puesto ninguna previamente o no ha pasado el Sarampión, habrá que poner 2 dosis espaciadas. Consulte con el pediatra.

Lamentamos que se haya producido esta situación de alarma por el rechazo de un grupo de padres a vacunar a sus hijos de esta enfermedad.
El sarampión, practicamente relegado al Tercer Mundo, ahora ha aparecido en Granada y hemos de contener su propagación

Para nuestra tranquilidad, comunicamos que no se nos ha presentado ningún caso en los más de 3000 pacientes pediátricos de la zona de Gran Capitán hasta la fecha. 29 noviembre de 2010.

26 nov. 2010

Mi niño no me come

Desde los tiempos de Adán y Eva los niños han tenido que comer para hacerse grandes.
Para comer solo hacen falta dos cosas:
Tener comida
Tener hambre
Comida, en nuestro entorno, todavía hay, gracias a Dios. Pero el hambre...

Hay niños que son "mal comedores" y otros que mejor se les compra un traje que invitarlos a almorzar.
De estos, ya hablaremos en otro momento, porque está aumentando la obesidad en nuestro entorno.
Sobre los niños que no comen se ha escrito mucho y hablado aún más.
Mi abuela decía que "quien no merienda en la cena lo enmienda" y sin duda se refería a periodos de desgana transitorios, por diferentes causas.
No se puede estar picoteando todo el día y querer que se coma el brócoli antes de acostarse, hartico de "garguerías" como se dice en Granada.

Pero no es menos cierto que a veces, la desgana es la expresión de un problema orgánico, esto es: una enfermedad o por lo menos una deficiencia, a la cabeza de las cuales está la falta de hierro. Anemia. 

Aquí resalta la importancia deun diagnóstico correcto. 
Hay que indagar síntomas acompañantes (vómitos, decaimiento, diarrea, sangre en heces, caída del pelo...)

Así, por ejemplo, si el niño es malcomedor y toma demasiada leche al día, más de 900 ml diarios, hay que saber que esta monofagia láctea puede interferir con la absorción de hierro.  Y se puede desarrollar una anemia ferropénica.

Para estos niños conviene diversificar la dieta, y al comienzo, ofrecer suplementos que combinan proteínas, vitaminas y minerales. 

Sin duda, la causa más frecuente de que el niño no coma bien, es funcional. Por la técnica y por las costumbres a las que se somete el niño. Es decir, es un problema de educación sanitaria. Pero si el caso tiene repercusión en el crecimiento y desarrollo del niño o niña, sin duda debe consultar con su pediatra.

4 nov. 2010

LAS TOMAS DE LOS MEDICAMENTOS

¿Es lo mismo administrar los medicamentos cada ocho horas que tres veces al día?

Cuando se prescribe medicación a administrar cada 8 horas, en efecto; puede significar lo mismo que decir tres veces al día; por tanto debería acomodarse al horario más ventajoso para no interferir con la vida del paciente.
Es una lástima tener que despertar a un niño a las 4 de la madrugada solo porque se comenzó el tratamiento a las ocho de la tarde. Esto, siendo ortodoxo, no es lo ideal, so pena de que se trate de un medicamento para la fiebre o un síntoma difícil de controlar.

Desayuno, almuerzo y cena son momentos óptimos para aplicar la medicación, si bien en algunos caso solo habrían trascurrido seis horas y en otros cerca de diez. Esto sería un problema menor, sobre todo en las fases no iniciales del tratamiento.
Así, cuando se recomienda cada doce horas, esas comidas constituyen una ocasión propicia para dar los fármacos. “D-A-C” se suele escribir; permitiendo al paciente una actividad diaria normal (sin tener que llevar medicamentos al colegio, ni interferir con sus deberes o juegos).

UNICA DOSIS DIARIA

La dosis única al día, de ciertos medicamentos es muy ventajosa y demandada por los cuidadores, por comodidad para todos, si bien, no es una forma demasiado común en la presentación de los fármacos. En tales casos, puede escogerse el momento preferido, a indicación del facultativo, una de las 24 horas del día.
Tampoco es algo grave adelantar la toma, dos, tres o cuatro horas, sobre todo los dos primeros días del tratamiento, cuando todavía el organismo no se ha saturado de medicamento. Así, si se inicia una dosis al medio día; no pasa nada por darlo al día siguiente a primera hora (alrededor del desayuno) con lo que esas horas de ventaja actúan como refuerzo del efecto inicial.

¿AUMENTAR LA DOSIS AL COMIENZO?
Recuerdo un profesor de Farmacología que nos invitaba a los alumnos a proponer al paciente que la primera dosis fuese el doble de lo normal, para cargar los depósitos orgánicos, permitiendo que el hígado se lleve “su comisión inicial” y los tejidos se impregnen bien de princpio activo. Esto, que muchos hacemos a nivel particular, no se extiende en la práctica, por temor a que se malinterprete (además en caso de alergia lo habremos dado demasiado; por eso hay que actuar con cautela y solo con medicamentos que ya ha tomado el paciente previamente en otras ocasiones).

No hay que ser mojigatos con las dosis. Muchas veces no se alcanza el efecto porque se ha dado menos de la cuenta, tal vez movidos por los prospectos que tiende a ser cautos, y aconsejan en funcion de la edad antes que del peso (Y hay niños muy grandes para su edad). Pero en caso de duda, mejor ser cautos.

DURACIÓN DE LOS TRATAMIENTOS CON MEDICAMENTOS.
Respecto a la duración de los medicamentos hay que diferenciar aquellos que se dan para tratar la causa y aquellos que tratan de remediar algunos síntomas aislados.
Así, un fármaco antimicrobiano (mejor queda esto que decir antibiótico, porque no va “contra la vida” del paciente) conviene darlo el tiempo necesario de 7 a 10 días por lo común.

Sin embargo, un tratamiento para la tos irritativa puede darse solo cuando haya síntomas; y suprimir la toma si se encontrase mejor. Lo mismo que hacemos cuando hay fiebre, dolor leve, picor. Y no dar sistemáticamente el ibuprofeno o el paracetamol sin síntomas, tan solo porque se está aun tratando el proceso causal.

Por último, recordar que los medicamentos no son golosinas. Debemos recalcar a los niños que a veces no están buenos, no son chuches, pero les curarán, si se lo toman de forma correcta.
Guardarlos a buen recaudo es una buena medida, especialmente para los de agradable sabor en niños menores de 6 años.

Obviamente, el consejo de su médico en cada caso concreto, debe prevalecer sobre estas recomendaciones.