8 ago. 2013

Más fruta. A cualquier hora.

En verano no hay que descuidar la toma de frutas y alimentos vegetales. Ahora, más que nunca, se hace necesario ingerir alimentos que aporten vitaminas y minerales. Además de revitalizar, regulan el intestino y aporta los líquidos y las sales minerales que las mayores temperaturas del verano nos demandan.  
Los melocotones, las peras, las uvas, las ciruelas… aportan gran cantidad de vitaminas, azúcares naturales, fibra y agua. La sandía y el melón también contienen una enorme riqueza mineral. Junto con las ensaladas y gazpachos son nuestros mejores aliados para las comidas del verano. 
Los postres deberían contener menos bollería y lácteos (incluyendo helados) y muchas más frutas. Nunca se toma demasiada fruta. 
Por eso, en los viajes, no dude al pasar por una frutería, en entrar, llenarse del olor a campo fresco, y comprar varias piezas de fruta. Y si lleva una navajita encima (algo que siempre tenían a mano nuestros antepasados) siéntese a la sombre de un árbol y pélele a su hijo un melocotón. Le hará un favor a su organismo, mejorando la piel, la vista y el intestino.  Son cosas que hacen los padres y abuelos en verano. Cosas que nunca se olvidan.