24 abr. 2015

He notado bultos en el cuello. ¿Ganglios?

Son múltiples los procesos que pueden dar lugar a la aparición de bultos en el cuello. Normalmente se tratará de “ganglios” mejor llamados adenopatías. 

Los ganglios o adenopatías son formaciones redondeadas y móviles, que aparecen en diferentes zonas (cuello, por debajo de la mandíbula, ingles, axilas,…)
Varían de tamaño, entre cabezas de alfiler y almendras;(como lentejas o garbanzos se suelen comparar también). 

La principal causa son las infecciones ya sean locales (que determinan el lugar de aparición del ganglio)
En una infección en el brazo se localizarían en la axila. Y las de las amigdalitis o infecciones de garganta en el cuello. En las otitis, detrás de las orejas.

Pueden entenderse los ganglios como un puesto destacado en la guerra contra los microbios, una trinchera desde donde se reagrupan los glóbulos blancos o linfocitos (defensas) para atacar el foco infeccioso. 

Las más frecuentes consultados se ubican debajo de la mandíbula, (ganglios submandibulares) que responden a problemas dentales, como las muelas con caries y los flemones. 

Le siguen en frecuencia las que se hacen eco de aftas en la mucosa de la boca. Llagas o úlceras por virus, o también erosiones por los aparatos de ortodoncia. Estas lesiones son puertas abiertas y dan lugar a la activación de los ganglios, que evitarán que la infección progrese. O sea, que los ganglios no tienen por qué ser malos. Así que no hay que asustarse. 

Muchas personas los relacionan con debilidad, término muy variable que no nos conduce a ningún lado (!)  Y se palpan más en los pacientes delgados, con menos panículo adiposo en la zona cervical. 
Recuerdo que, siendo niño, me herí en la rodilla con la bicicleta: Mi madre me llevaba al médico, don León, para que vigilara el ganglio que me salió en la ingle, justo una cuarta por encima de la herida. "Es consecuencia de un desollón infectado en la rodilla, y como siga cayéndose de la bici, no se le va a quitar nunca…"
Pues hace tiempo que no me lo noto, don León...


En cuanto al tratamiento, lo primero es tratar la causa de ha inflamado el ganglio. Normalmente, los antinflamatorios (ibuprofeno) son un buen tratamiento complementario en caso de adenitis. La asociación de un antibacteriano, cuando se sospecha una causa infecciosa (amigdalitis, flemón molar, etc.) puede disminuir mucho el tamaño de los ganglios. 

No siempre estará justificado el examen analítico de sangre, pero sí para valorar otros factores infecciosos o hematológicos. 
No obstante, los estudios complementarios están indicados cuando el tamaño es grande (superior a un huevo de paloma) aparecen más de cuatro, y no ceden con el tratamiento a los pocos días. O se acompaña de signos generales y específicos como el cansancio, la palidez o la fiebre. En estos casos habría que indagar infecciones sistémicas o más raramente linfomas. 

A toda persona sana que se le palpe el cuello por delante y por detrás, en la zona de las ingles y de las axilas, se le pueden palpal numerosos ganglios, que serán pequeños y de consistencia variable en su mayoría. Y es normal.