18 sept. 2016

Dedos despellejados

Un niño de 12 años consulta por presentar los dedos enrojecidos y despellejados, cayéndosele la piel. También la palma de la mano algo descamada, pero sobre todo los pulpejos de los dedos (ver fotografía).

Doctor, a mi hijo se le están despellejando los dedos...

Entre sus antecedentes figura la dermatitis atópica: esa especial sensibilidad de la piel para alterarse con múltiples circunstancias: agentes físicos, químicos, contacto con minerales (contenidos en cemento, arena), dieta con alimentos histaminérgicos (que dan alergia), etc...

En este caso el niño también sudaba mucho, tanto por las manos como por los pies. Esta circunstancia se conoce como dishidrosis palmo plantar. El exceso de humedad en manos y pies predispone al crecimientos de los hongos, en efecto. Bien sea por esos hongos, como por el simple contacto con materiales alergénicos (no olvidar que el sudor favorece que las texturas que toque el niño desprendan más fácilmente sus contenidos alergénicos) el caso es que la piel responde poniéndose roja y descamándose. Además de picar bastante (prurito).

Este problema es parecido a la dermatitis de contacto y al eccema crónico que presentan algunos gremios profesionales: Albañiles con el cemento; profesores por las tizas de la pizarra, pintores con las pinturas, etc... Bien sea por cobalto, el cadmio, el níquel o cualquier otra sustancia extraña para la piel.

NOTA: No es psoriasis, porque faltaba al eccema la hiperqueratosis (la capa blanca, gruesa que se sobrepone encima de la piel) y además solo lo presentaba en las manos.

El tratamiento debe cubrir todos los frentes: 
1) Mantener las manos limpias, hidratadas, pero secas.
2) Evitar contacto con sustancias sospechosas: arena, monedas, juguetes con determinadas pinturas...
3) Una crema emoliente que, si se indica, se asocie a un antifúngico, si hay contaminación por hongos.
4) A veces pomadas con corticoides, asociadas o no a bacteriostáticos para frenar una infección añadida.
5) Un antihistamínico vía oral, si hay picor (cuando el prurito es manifiesto) 

Si el problema no remite, la visita al dermatólogo es obligada. Tener en cuenta que el problema puede ser recidivante: se repite porque las circunstancias que lo agravan siguen actuando.