20 sept. 2016

Una de las consultas más frecuentes sobre piel que nos hacen los padres es esta:
Mi hijo tiene la piel "a roales". Presenta manchas blancas. ¿No serán hongos? 
Pues no. Normalmente este ocurre porque la piel, en esas zonas aisladas no se ha bronceado.  Y no porque no tomase el sol, sino porque la piel estaba afectada parcialmente, con una inflamación, a veces invisible: Un eccema, una herida, una excoriación, un exfoliamiento parcial por alguna sensibilización o contacto, etc... O muchos eccemitas agrupados.
Es decir, que no ha tomado color porque la melanina (que es el pigmento de la piel) estaba dañada bajo la epidermis. Y no tiene por qué ser por un hongo.


Las marcas (roales o circulillos) suelen ser más blancas que el resto de la piel y algo más resecas. Como pálidas descamaciones. Y por salir en diferentes partes cada vez se llaman Dartros volante.

Se hubiera podido prevenir aplicando crema protectora solar, que habría igualado el tono mientras padecía esos pequeños eccemas  casi invisibles.

Son muy frecuentes y ocurren por todo el cuerpo, también en la cara. Más visibles en el buen tiempo que en invierno. 

Una vez presentado el problema, solo hay que esperar a que "se caiga el moreno" de la piel sana. Cuando pasen varias semanas, la piel se va igualando, con la ayuda de una crema emoliente hidratante. Es algo estético, no una enfermedad.

El nombre científico es Pitiriasis alba ("descamación blanca").  A diferencia del Vitíligo (donde es mucho más blanco el contraste de la piel blanca) y de la Pitiriasis versicolor, que sí es por hongos, y las marcas presentan diferentes tonalidades.