16 sept. 2016

Uñas peligrosas

Cuando la madre consultó porque su bebé de cuatro meses sangró por la boca, enseguida le pregunté si tomaba el pecho. Para descartar una fisura en el pezón que fuera la causa de esa sangre. 

Pero al verle las uñas al niño y cómo éste se llevaba su manita a la boca, auto explorando su cavidad oral,  el diagnóstico estaba claro: El bebé se había autolesionado arañándose la mucosa oral con sus finísimas uñas. 

También recordé a aquel señor que vino con una úlcera corneal por el arañazo inocente de su nieto, (recién nacido que manoteaba al aire en brazos de su abuelo, en un afán de conocer a fondo a su familia). 

Por estas cosas, hemos de tener en cuenta que hay que cortar las uñas a los lactantes, y no dejarlas que sean cuchillas, armas inocentes que pueden dañar. 

Especialmente cuando estén dormidos, de forma recta y con tijeras buenas y  pequeñas. Y con las manos limpias del cortador y del cortado. 
Asimismo, se recuerda que hay que lavar las manos a los bebés. Porque, entre otras cosas,  ellos se tocan sus ojos y pueden producirse conjuntivitis.