30 ago. 2016

Causa del llanto del bebé


¿Por qué llora el bebé?

La Causa del llanto del bebé puede deducirse por la forma en que se calma, querido Watson...

Con el tiempo, en pocas semanas, la madre y los cuidadores acaban por cogerle el truquillo. Es algo intuitivo, pero comprobable.  La experiencia de calmar al recién nacido es inolvidable.
Veamos tipos de llanto:
Hambre: Los gritos son enérgicos en tono agudo. En aumento, inconsolable. Se relame la lengua y chasquea los labios. La madre se lo coloca al pecho o alguien le arrima un biberón y... ¡eureka! Se calla, porque le sacia el alimento. "Quien no llora, no mama". También es parecido el llanto de sed. Y la leche (si está bien administrada) suele calmar el hambre y la sed.

Sueño o cansancio: El bebé cansado se pone "chinchoso" y emite gemidos o lamentos que disminuyen si se le acuna o toma en brazos. Se le debe apartar del ruido y la luz excesiva y se consolará, entornando los párpados hasta caer rendido. Como bendita criatura en brazos de Morfeo.

Frío: El llanto por frío es entrecortado a veces, y muy irritado. Tirita o tiembla. Las partes distales están frías o azuladas (nariz, dedos, orejas). Hay que tocar al niño, abrigarlo, echarle una sabanita o gasa por encima mientras entra en calor.

Calor: Es fácil saber si los adultos tenemos calor. Pero el niño se muestra enojado, con rubicundez facial (más colorado que un tomate). Suda, mostrando gotitas perladas por la frente, el pecho o la nuca. Hay que acostumbrarse a meter el dedo por el cogote al bebé (a modo de sonda) cuando está en la cuna o en el carrito, para detectar si está caliente o suda. Y proceder a desabrigar o refrescar. 
Por regla general, casi todo el mundo se pasa abrigando de más a los bebés.

Miedo: El llanto del lactante con miedo es angustioso, a veces intenso, y puede presentar ataques de hipo. Mejora ante la cercanía del cuidador. Las luces tenues y la musiquita de fondo pueden calmarlo. Las canciones de cuna se inventaron también para este llanto.

Pañal mojado: Hay bebés que no perdonan estar sucios. Otros, se pueden acostumbrar a tolerar más tiempo "la pella". En cualquier caso, es un llanto de malestar, sordo o agudo. Desaparece al limpiarlo y cambiarlo, obviamente.

Aburrimiento: lamentos que se interrumpen ante estímulos que lo distraigan. El bebé mira fijamente como un espectador en el teatro para que le hagamos carantoñas o comience la función.

Necesidad de mimos: Igualmente, el llanto por soledad, puede cesar en cuanto la madre lo arrulla o toma en brazos. ¡Pobrecillo, nadie le hacía caso! Lo he cogido y se ha callado.

Incomodado: Cuando el bebé está situado en corrientes de aire, o cerca de una fuente molesta de ruido (música, TV...) o en un sitio desde donde no puede ver nada... está incómodo.
Entonces muestra gemidos y pequeños gritos como maullidos de gato, hasta que cese ese exceso de luz, de ruidos, de viento, de humedad... Se callará, advirtiendo que lo precedente no era de su agrado. 

Dolor: El dolor origina un llanto que no confunde a los padres con el tiempo. Es desesperado, entrecortado, agita extremidades, jadea, pausa de apnea. Típico el de la otitis en medio de la noche. O el de la fiebre o el de tener muy apretado una prenda que le corta la circulación... 

Neuropático: Variables gritos intensos y breves. Decae poco a poco y luego vuelve a subir. Es de niños afectados por problemas serios, encefalopatías, epilepsias...

Cólico: ¡Ah... cómo no...! Este llanto es muy famoso. 
Suele seguir la regla de los tres. 
Tres primeros meses, tres tardes a la semana, dura unas tres horas... 
El llanto cólico es un llanto frenético, intenso, desesperante. Con las piernas flexionadas sobre el abdomen, y emisión de gases. Calma al masajearle el vientre, poniendo ruidos monótonos (de lavadora o paseando el carrito por calles o montando en automóvil)  Hacia las 3 ó 4 horas puede calmar casi espontáneamente. Y no tiene por qué ser alergico a proteínas de vaca ni intolerante a la lactosa. Al 80% de los niños les pasa, pero bastante menos a los que lactan al pecho.

Por último, recordar que la erupción dental no tiene por qué causar molestias excesivas, por lo que no es causa común de llanto, a pesar de su mala fama.

15 ago. 2016

Retención de esmegma en el pene

En niños, (solo varones), no es rara la presencia de unas manchas blancas bajo le piel del pene. 

Trabajando en varios centros de salud, he oído esto al respecto:
Mi niño tiene como plastilina en el pito.
Se le ven como nubes por dentro de su pichilla.
Mi nene tiene unas placas blancas en sus partes...
Son acúmulos de esmegma retenidos. Y puede ocurrir a cualquier edad desde el nacimiento.

El esmegma (lo blanco) es la secreción de las glándulas balano prepuciales; es decir: las que se generan entre la piel y el pene propiamente dicho. Y tienen función lubricante, entre otras, para evitar la fricción dolorosa entre ambas superficies.

No quiere decir que tenga fimosis, pero es más frecuente en estos casos.

En niños con fimosis (estrechamiento de la piel de punta), esta secreción no puede ser evacuada al exterior, entonces se acumula. 

Cuando se interviene de fimosis, o bien se opera el pene siguiendo prácticas culturales (circuncisión hebrea y musulmana, entre otras) no se evidencia esta retención.

Es una buena medida para evitar las acumulaciones blanquecinas el hecho de practicar suaves deslizamientos de la piel hacia abajo, normalmente en el baño o después del aseo. Con las manos limpias y sin forzar. Esas tracciones sirven para provocar la apertura (dar de sí) del manguito prepucial, de la punta.

Cuando se libera esa retención de esmegma, se observa una sustancia blanquecina, untuosa, caseosa. No es para asustarse.

Un poco de crema emoliente protectora (de las que se usan para los cambios de pañal) puede venir bien por si se ha producido alguna pequeña dehiscencia (mini desgarro) de la piel. 

A veces, para la fimosis, para dar de sí al estrechamiento, se aplica en la piel distal (la punta) una crema a base de corticoide suave. Cinco noches seguidas sin tirar, y luego dos semanas más traccionando.

Consulte con su pediatra, en primera instancia, antes de acudir al cirujano pediátrico o urólogo, por si no fuera necesaria la intervención quirúrgica. En la mayoría de las veces, las fimosis "se curan" con el tiempo y esas maniobras descritas.

12 ago. 2016

Caseum en amígdalas

A veces en el fondo de la boca, se ven unas manchas blancas, como bolitas blanquecinas o placas en la superficie de las amígdalas. Los padres nos preguntan si se trata de pus y si debieran ofrecer antibiótico...
Nada de eso.
Normalmente, hemos de estar tranquilos, sobre todo ante un buen estado general, con las amígdalas de color normal (rosa pálido o color carne, sin diferenciarse del tono que posee el resto de la mucosa bucal). Y sin fiebre.

Estos restos caseosos, "caseum" (como el queso) son acúmulos de queratina o secreción  de la propia glándula amigdalar. Si las criptas son muy profundas (¿como los cráteres de la luna? ¡No tanto...!) será más fácil que se acumulen. Y si son múltiples, pueden ser el origen del mal aliento:la halitosis.

Los acúmulos blanquecinos no deberían ser problema, pues con la comida y la bebida, al tragar, pero sobre todo con sólidos (pan, carne, verduras...) se van a ir desprendiendo esas inquietantes escamas caseosas. También pueden ser amarillentas o algo grisáceas, pero no tanto como las pegajosas placas de la mononucleosis infecciosa o enfermedad del beso (que tampoco se beneficia de dar antimicrobianos). La de la tuberculosis son rarísimas, y cursan con síntomas muy fastidiosos. (No debería ni de citarlas, porque asustan. Pero figuran en todos los tratados.)

A veces los profesionales, sobre todo los jóvenes residentes, confundimos ese caseum con placas de pus, si, además el niño presenta fiebre, y está muy irritable y no se deja explorar bien las fauces. Y se llevará recetado un antimicrobiano innecesario.


El "caseum" en sí mismo no precisa tratamiento, a no ser que sean muchas y reiteradas, y den halitosis. En los niños grandecitos, puede venir bien hacer gárgaras, con agua salada o bicarbonato... algo a lo que los niños traviesos de los años sesenta, por cierto, estábamos bastante acostumbrado a que nos mandaran los adultos...

FOTO gentileza de FB: Una benigna placa caseosa, blanquecina, en la amígdala derecha de un niño veraneante de trece años.

8 ago. 2016

Otitis de las piscinas (...pero no del mar)

La otitis externa, otitis de las piscinas u otitis del nadador es la inflamación de la piel del conducto auditivo externo. En verano, hasta uno de cada cuatro pacientes pediátricos consulta por este problema.

Se produce por infección de la piel que recubre al conducto, como consecuencia de pequeñas heridas secundarias al rascado o manipulaciones del oído (¡¡bastoncillos!!).

La humedad excesiva suele ser la causa más frecuente, sobre todo en verano, por baños en piscinas. Los gérmenes pueden estar en el agua si son aguas de ríos, albercas... pero también cuando se tratan las aguas con demasiado cloro y productos eliminan el cerumen protector.

El mar no suele ser el culpable. El agua del mar, a no ser que esté muy contaminada, no suele ser el origen de las otitis. Los pescadores de perlas submarinas no suelen padecerla.

¿Qué síntomas manifiesta la otitis externa?
Picor en el oído, con ganas de rascarse (señal de inicio)

Dolor, desde una simple molestia a un dolor intenso. Tirar de la oreja o la masticación, aumentan el dolor. ¡Qué molesto es el dolor por las noches!

Sensación de ocupación del oído. Salida de líquido por el oído, que puede causar irritación de la oreja alrededor de la salida del orificio del conducto auditivo.

Ligera sordera transitoria, consecuencia de la inflamación de la piel del conducto auditivo u ocupación del conducto.

¿Qué se debe hacer ante una Otitis Externa?
De entrada, no mojarse el oído. Evita la entrada de agua en oídos durante la infección. Fundamental: No más baños, al menos en una semana.. (Se siente...)
Secar siempre los oídos, con un paño fino, después de cada baño, si es necesario emplear un secador de pelo.

No ponerse tapones en el oído. Tanto los de cera como los de silicona permiten el paso de suficiente agua como para mantener mojado el conducto, y encima, más calenturas las bacterias. Solo algunos tapones hechos a medida pudieran... pero el agua acaba entrando.
Tratamiento

Antinflamatorios o analgésicos sí son necesarios, así como antibióticos tópicos que podrán ser modificados si se toma un cultivo, una muestra del pus o exudado del conducto. Dependiendo de la gravedad de la otitis externa podrían ser asociados antibióticos generales.

Las gotas se aplican tres o cuatro veces al día. Generalmente dejando varios minutos la cabeza ladeada para que se mantenga en contacto (si no se usa un algodoncillo con el medicamento impregnado).

¿Cómo se puede prevenir una otitis externa?

Si tienes tendencia al taponamiento de oídos por cerumen, habría que limpiarlos antes del verano.

Mantén siempre los oídos secos. Usar un secador de pelo, con aire a temperatura ambiente, es una buena medida si una toalla no es suficiente.

Evita la manipulación con instrumentos (riesgo de infección). Evita el rascado de los oídos, en especial con las manos sucias.

La limpieza excesiva de los conductos altera el manto ácido de la piel favoreciendo la infección.

Los Otorrinos no suelen recomendar los tapones de oídos para el baño en un oído normal. Su uso solo está justificado en anomalías anatómicas que hacer difícil que el agua salga del conducto, en conductos con especial sensibilidad a productos para el tratamiento de piscinas o en oídos con perforación timpánica.

En Resumen, para la otitis externa:
Cuidado con las piscinas. Mejor el mar.
Bucear menos. Espaciar los baños.
Evitar los tapones. No hurgarse en el conducto.
Y, si duele, tratarlo con gotas y analgésicos, si se indica. 
Recordar que no somos delfines. Que haya alivio.